Confianza y Sinergia

Las personas nos agrupamos para conseguir nuestros objetivos de forma eficiente, es decir, buscamos el mejor resultado con el menor uso de recurso posible.

Uno de los efectos del equipo son las sinergias, o coloquialmente, cuando uno mas uno suman mas de dos.

¿Qué hace que esto se produzca? en mi opinión hay varios factores que provocan esa sinergia. Uno de ellos es la confianza. Cada uno de nosotros es diferente, cada uno de nosotros aporta algo distinto al colectivo, y de la unión de esas diferencias aparece algo mayor, algo capaz de hacer más de lo que haría cada uno por su cuenta,….

Cuando confiamos, cuando dejamos que el equipo trabaje con nosotros y nosotros nos entregamos al equipo, cosas maravillosas pueden suceder,… parece imposible que nos aguantemos sin esfuerzo todos, en equilibrio, siendo tan diferentes, y en el fondo tan iguales,… El video refleja una experiencia vivida en primera persona. Cuando lo vives desde dentro, no eres consciente de lo que estas consiguiendo, simplemente confias y realizas tu función. Cuando lo ves desde fuera te preguntas cómo algo aparentemente tan difícil lo has conseguido de una forma tan fácil…. La respuesta es: CONFIANZA.

Cada uno ha confiado en el otro y en el grupo. Cada uno ha absorbido la presión y ha regulado la fuerza para mantener el sistema en equilibrio ante los cambios,… y cuando este se alcanza, todo fluye sin esfuerzo.

Uno de los elementos principales que distinguirá un equipo de un grupo será la confianza.

Y tú, ¿confias en tu equipo?, ¿crees que podría mejorar el rendimiento si se mejorara esa confianza?… Si es así, no lo dudes, contrata los servicios de un coach y trabajad juntos en alcanzar esas sinergias, convierte el grupo de gente con el que estás en un equipo de máximo rendimiento!

No es lo mismo….

Estoy en mi fase anual de formación. He cogido como costumbre dedicar un tiempo cada año a mantenerme al día en diferentes aspectos que me interesan y me son útiles como profesional o como persona (o ambas!)

Este año me estoy enfocando en los equipos. He realizado una formación para entrenar grupos usando wingwave para mejorar como gestionan sus emociones, su estres, sus creencias,… y estoy realizando otra de coachig de equipos. Ambas están resultando de lo más enriquecedoras y voy a compartir con todos vosotros las experiencias, conocimientos, reflexiones y novedades que esto me aporta. Hoy voy a empezar con un libro.

El pasado fin de semana, Montse Cascalló, una co-facilitadora de la formación de coaching de equipos me ha recomendado un libro: “No es lo mismo” de Silvia Guarnieri y Miriam ortiz de Zárate (edit. LID). Era una simple referencia a una lectura realizada, aplicable a una situación que yo le estaba planteando, pero debido a mi curiosidad innata, me hice con el libro y lo estoy devorando! Totalmente recomendable.

La lectura me hace reflexionar sobre como nuestro lenguaje determina nuestra realidad. Una de mis máximas, compartida con Rocio mi pareja, es que la realidad es neutra; pero las palabras no lo son. En este libro aprendo giros lingüisticos nada inocentes que voy a aplicar en mis sesiones de coaching. Alguno ya lo tenía incorporado, pero otros se han hecho conscientes y se incorporan a mi caja de herramientas.

Voy a compartir con vosotros algunas de estas reflexiones, espero que os sirvan tanto como a mi.

Para empezar, pensemos que las palabras sirven para distinguir, es decir, identificar cosas que no son iguales entre si. Esto implica conocimiento. No podemos distinguir aquello que no conocemos. por ejemplo, si para mi la nieve es blanca, un esquimal será capaz de nombrar más de veinte tipos de nieve, basándose en el diferente color de cada una de ellas, y le despertará una sensación diferente. Él distingue esos tipos de nieve, yo no soy capaz, y por ello nombro todo el conjunto de similares con la misma palabra. Seguro que si le preguntan a mi amigo esquimal se pondrá las manos en la cabeza por tamaña aberración, pero lo reconozco, yo lo veo todo igual!

Del mismo modo otras palabras que a veces usamos como sinónimas, realmente no lo son, y el hecho de elegir una u otra va a determinar como nos posicionemos ante lo que queremos distinguir. Por ejemplo, yo puedo tener un deseo de futuro “ser un buen profesional”, y lo puedo verbalizar de dos formas diferentes: Sueño que seré un buen profesional, o tengo la visión de que seré un buén profesional.  Que diferente!, si sólo sueño en ser un buen profesional, nada me mueve hacia ese objetivo, en cambio si “despierto” y genero una visión de mi futuro, el sueño se acaba de poner en acción.

Una visión es un sueño en acción.

Cuando tenemos un sueño, parece que no somos responsables del mismo, que depende del entorno, de la suerte. Muchas excusas y justificaciones nos permitirán no hacer nada para conseguirlo, sin dañar nuestro ego. Cuando lo trasladamos a una visión, asumimos la responsabilidad, de repente nosotros somos los protagonistas de ese futuro, y el entorno y la suerte pasan a ser elementos secundarios. Desde esta palabra la suerte es nuestro esfuerzo, nuestra dedicación, nuestra implicación,… desde el sueño la suerte viene de fuera, y eso está fuera de nuestro control!

Primer corolario de la lectura de “No es lo mismo”: Si quieres tomar las riendas de tu vida, deja de soñar y empieza a visualizar tu futuro.

 

Mama, ya soy Practitioner en PNL

Mama. ya soy practitioner en PNL!! exploto lleno de alegría, notando el tacto de mi diploma en la mano y el orgullo de un objetivo conseguido en mi pecho.

De repente miro a mi madre y oooooh sorpresa!, me esta mirando con cara de: hijo mío, ¿ya la has vuelto a liar?? y eso, ¿que es lo que es?

Esta historia tiene su origen en mis “vacaciones” de Semana Santa, las he dedicado a mejorar mi formación como coach, cursando un practitioner en PNL (Programación Neuro Lingüística), y claro, ahora toca explicarle a mi madre a qué he dedicado mi tiempo…

Nuestro facilitador Vicens Olivé ya nos advirtió a los asistentes al curso, que si tratamos de explicarlo diciendo que se trata del estudio de la experiencia subjetiva nos ibais a mirar raro, por tanto mamá, deberé buscar otra vía, algo que te suene más próximo, que puedas visualizar de forma más fácil, que te haga sentir que tu hijo no ha perdido el juicio… Y me viene la metafora el cuento de Jorge Bucay del elefante del circo.

elefante

Hace tiempo, los propietarios de un circo decidieron incluir a un elefante en su espectaculo,… pero tenían un problema, ¿cómo evitamos que el animal se escape? tras mucho discutir, dibujar jaulas, sopesar pros y contras, optaron por un original sistema… cogieron a una “pequeña” cría de elefante, y la ataron por una pata a una estaca clavada en el suelo. El animal, todavía pequeño, aprendió que no podía escapar, que no tenia fuerza suficiente para romper sus cadenas. Fue creciendo, y volviéndose más y más fuerte; era la atracción en la pista y también colaboraba en el circo cargando las carpas, los postes, moviendo jaulas mucho más pesadas que su cadena y su estaca, pero cuando lo ataban a la estaca sabía que no podía escapar, y renunciaba incluso a intentarlo.

Así funciona en nuestro cerebro una creencia limitadora. La realidad para este animal era que cuando estaba atado a la estaca, no podía escapar, así como la realidad para nosotros es “no puedo…” (la coletilla la tienes clara), cuando en realidad SI PUEDES.

Pues la PNL ha estudiado el cómo se produce este aprendizaje para encontrar el cómo lo cambiamos, y así poder ser una mejor versión de nosotros mismos.

Pero es más, mucho más, así que mama, con tiempo te iré explicando otras cosas que he aprendido que te harán ver para qué es útil ser Practitioner en PNL.

El tranquilizaconciencias y la procastrinación.

Al igual que en un barco, en una empresa o en la vida, no mover el timón significa seguir en el mismo rumbo.

Muchas veces las circunstancias nos desvían de nuestros objetivos. Tenemos definidos unos protocolos, para completar unos procesos y alcanzar nuestros objetivos. No, no, no estoy hablando de grandes corporaciones multinacionales, hablo del comportamiento de todos y cada uno de nosotros. Vamos a poner un ejemplo ilustrativo, objetivo: tener unos dientes blancos. proceso: limpieza tras cada comida de los dientes, protocolo: cojo la pasta de dientes y el cepillo, paso el cepillo por el grifo para humedecerlo, froto con intensidad durante 45 segundos, me enjuago y ¡listo!…

Pero, ¿qué sucede cuando los dientes no están todo lo blancos que queremos?… debería ir al dentista, o cambiar de pasta, o frotar mas tiempo o…. total, me lo pienso y si hay que hacer algo, ya lo haré… querido amigo, te presento al “tranquilizaconciencias“, esta decisión paradójica de hacer algo, sin hacer nada, te autocomplace, porque ya has tomado una decisión, pero te perjudica, porque no has actuado. El pensamiento sin acción no tiene efecto sobre el resultado, y si nuestra decisión es pensar, en lugar de modificar nuestra conducta, de optar por alguna de las alternativas ofrecidas, de ir al dentista en definitiva, lo más probable sea que ahondemos en el problema, que nuestros dientes sigan sin el blanco deseado.

Hasta Einstein decía que esperar resultados distintos de una misma acción no era muy inteligente, y yo no voy a discutir con Einstein.

Por tanto, toma conciencia, decidir no hacer nada debe ser una decisión. Puede ser una opción válida en determinados momentos, no la descartes, pero toma esa decisión de forma premeditada, no engañado por un tranquilizaconciencias. Si decides no hacer nada, que sea porque has redefinido tu objetivo, porque ya no quieres los blancos dientes de estrella de Hollywood, te basta con los tuyos.

Otra cosa muy distinta es “voy a pensar qué hacer”, eso es una procastrinación, término que significa posponer algo en el tiempo que debe ser realizado. Si debes tomar ese camino porque no es adecuado afrontar tu problema en ese momento, de acuerdo, no pierdas el avión por llamar a tu dentista y pedir hora, pero no te olvides de que está pendiente y se tiene que resolver!!

Para eso sirve un coach, para acompañarte en el proceso de mejora, ayudarte a definir tu objetivo, a pensar tus opciones y a seguirte para que no decaigas en el camino ni te dejes engatusar por los tranquilizaconciencias… ¿quieres un resultado distinto? entonces cambia tus acciones, decide qué hacer!

Del ¡no puedo! al ¿cómo puedo?

Ultimamente dispongo de mucho tiempo para invertir en mi mejora personal, esto me ha llevado a suscribirme a excelentes blogs de productividad personal (valga como ejemplo el de Berto Pena “Thinkwasabi”), a leer muchas publicaciones y libros, a apuntarme a cursos y a ver videos de materias interesantes, entre otras cosas…

En la ultima conferencia a la que asistí virtualmente (cosas del itunes-U), el ponente, Ramón Fernández, un empresario introducido en el mundo de la PNL, tuvo una frase que me llegó. Espero no ser el único al que le pasa esto,… disfrutar de 60 minutos de esfuerzo de un ponente, para quedarnos con un segundo de inspiración!!! pero lo confieso, a mi me pasa. El ponente, al explicar cómo sugestionan nuestras palabras a nuestro estado de ánimo nos invitó a sustituir el NO puedo por el COMO puedo. Al tiempo que nos lo sugería, su cuerpo pasaba de un estado de encogimiento a una postura abierta y erguida … lo intenté i voilà!  de repente me encuentro lleno de energía, con ganas de aceptar retos, productivo,.. Es gratificante ver cómo podemos cambiar nuestra actitud y estado de ánimo de una forma tan sencilla.

Esta mañana lo he compartido con mis compañeros del curso de docencia. Lidia, nuestra profesora nos pedía realizar unas adaptaciones en nuestra programación, para poder transformar nuestros cursos en cursos on-line… primera reacción, NO SE PUEDE, nuestros cursos están pensados para ser impartidos on-site y de entrada nos parece que otra alternativa es descartable. En ese momento aparece mi recuerdo y sugiero: “Amigos, cambiad el no puedo por el cómo puedo!” -creo que empiezan a pensar que soy un poco excéntrico,… pero tampoco van tan desencaminados-. Resultado final, todos nos hemos enfrentado a una situación que parecía compleja de resolver, encontrando soluciones creativas y exitosas, cada uno por su cuenta y a su manera, lo que era un problema, se ha convertido en una oportunidad de mejora. Gracias Lidia.

Sin duda la actitud es clave para conseguir cosas, y el lenguaje (tanto verbal como no verbal) nos permiten moldearla. Como siempre una noticia buena y una mala: La mala es que no tenía la actitud adecuada para enfrentarme al problema, la buena es que yo puedo decidir cambiarla, y ahora se como!!

Querido Ramón Fernández, has creado un monstruo.